Publicado el 2026-08-28 · Mix Radio

Foto: Reporte Minero.
Chile, Argentina, Bolivia y Perú firmaron una declaración conjunta sobre minerales estratégicos para coordinar cooperación técnica, inversión y desarrollo de cadenas de suministro vinculadas a la transición energética.
El comunicado oficial del Ministerio de Minería y Metalurgia de Bolivia sitúa la firma el 28 de agosto de 2026 en Santiago. La declaración promueve cooperación regional para el desarrollo responsable de minerales estratégicos y cadenas de suministro confiables; no anuncia por sí sola inversiones ya ejecutadas.
Precisión editorial, 19 de octubre de 2026: se añade la fuente gubernamental y se distingue cooperación técnica de una homologación regulatoria ya aprobada.
El documento fue suscrito por autoridades mineras de los cuatro países. Por Chile participó el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas; por Argentina, el secretario de Minería, Luis Lucero; por Bolivia, el viceministro de Política Minera, Regulación y Fiscalización, Walter Landívar; y por Perú, el ministro de Energía y Minas, Guillermo Shinno.
La declaración plantea explorar cooperación técnica e institucional e intercambiar experiencias en fiscalización, geología, políticas públicas mineras y formación especializada, además de fomentar inversión responsable. El anuncio no establece una normativa minera única ni demuestra que ya se hayan homologado los criterios de fiscalización de los cuatro países.
Para la región, el punto de fondo es capturar más valor local en una etapa de alta demanda mundial. El cobre sigue siendo clave para redes eléctricas y electrificación, mientras el litio es central para baterías y almacenamiento energético. En conjunto, los países del Cono Sur y la región andina pueden influir en cadenas globales que hoy son estratégicas para gobiernos y empresas.
El desafío no es solo producir más. Las autoridades también pusieron sobre la mesa la necesidad de minería responsable, encadenamientos de proveedores, estándares ambientales, confianza con comunidades y condiciones claras para atraer capitales de largo plazo.
La declaración abre una hoja de ruta política, pero su impacto dependerá de cómo se traduzca en proyectos concretos: mesas técnicas activas, permisos coordinados, financiamiento verificable y reglas que permitan desarrollar minería moderna sin perder de vista el impacto social y ambiental en los territorios.

