Publicado el 2026-09-14 · Mix Radio

Abdul El-Sayed durante una conferencia de prensa en Detroit. Crédito: Julia Demaree Nikhinson.
Abdul El-Sayed ha cosechado su primer gran triunfo en la política estadounidense al ganar las primarias demócratas de Míchigan. Este médico de 41 años, hijo de inmigrantes egipcios, ha desafiado las expectativas y se perfila como un candidato clave en el Partido Demócrata.
El-Sayed, impulsado por un movimiento progresista que incluye a otros candidatos como Zohran Mamdani en Nueva York, ha promovido una agenda centrada en las necesidades de la clase trabajadora y ha criticado las acciones de Israel en Gaza. Su victoria, sellada en una contienda reñida, se definió en la madrugada del día siguiente, con resultados que mantuvieron a todos en vilo.
Un hito en sus aspiraciones
El objetivo de El-Sayed no es solo ocupar un escaño en el Senado; busca convertirse en el primer senador musulmán de Estados Unidos. Al conocer su victoria, expresó: «Mi historia en Estados Unidos es de lo más improbable que pueda haber». Sin embargo, se avecina un desafío significativo en las elecciones generales del 3 de noviembre, donde ganó con un 48,5% de los votos en una contienda estrecha.
La competencia fue feroz; su oponente, la congresista Haley Stevens, respaldada por el establishment demócrata, contó con una inversión de 30 millones de dólares en su campaña. La diferencia entre ambos candidatos fue de menos de 15,000 votos, un reflejo claro de la polarización existente dentro del partido.
Navegando por divisiones internas
La cohesión del Partido Demócrata será crucial para enfrentar la inestabilidad. Tras el recuento, ambos candidatos se han comprometido a trabajar juntos. El-Sayed, que previamente había calificado a Stevens como «la candidata menos capacitada», ahora reconoce su dedicación al servicio público. Stevens, quien había insinuado comentarios antisemitas en la retórica de El-Sayed, se comprometió a luchar para mantener el control demócrata en el Senado.
Retos demográficos en Míchigan
El contexto demográfico en Míchigan presenta retos adicionales. Aunque El-Sayed cuenta con un sólido apoyo de votantes musulmanes y universitarios, enfrenta resistencia en sectores de la comunidad afroamericana y entre trabajadores sin educación superior, quienes se inclinaron mayoritariamente por su oponente. Esto lo obliga a abordar cuidadosamente sus críticas a la política israelí, reafirmando su compromiso con la seguridad judía.

